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A propósito de «Heart of the Beast»

¿Quién es la bestia?

El pasado viernes vi el estreno de «En el Corazón de la Bestia» y no pude evitar preguntarme: ¿quién es la bestia? ¿Odin o la naturaleza?

Mi respuesta: la naturaleza. Por su fuerza, su imponencia. Ella se muestra en pleno, siendo ella misma sin más. No negocia ni pide permiso. Y a Odin, con esa mirada y la ternura que lo caracteriza, pues no le veo nada de bestia.

Un amor que no necesita palabras

Lo que sostiene la película no es solamente el peligro, es el vínculo que hay entre James y Odin. El cuidado, la manera de esperarse y de sostenerse. Odin no dice una palabra y lo dice todo. La lealtad de un perrete puede ser algo realmente inexplicable, pero que todos deberíamos disfrutar en nuestras vidas, es una conexión muy especial y por eso llegan a ser tan únicos.

Mientras los veía recordé a Tristan, de Leyendas de pasión: un hombre en busca de sentido y de libertad, que se pierde para encontrarse. James también se adentra en lo salvaje buscando perderse, pero para sanar lo que la guerra le dejó por dentro. Es un hombre duro y noble a la vez y aún perdido, nunca deja de cuidar de Odin, ni Odin de él.

Eso fue lo que me conmovió profundamente: el cuidado, la lealtad y el amor sin discursos. Y pensé: qué pocas veces alguien nos cuida así y qué pocas veces nos dejamos.

La música

La banda sonora me llevó, sin pedirme permiso, a los pueblos nativos de América, una conexión que siempre he sentido y que no sé explicar.

Lo que me llevo

Somos parte de la naturaleza, no estamos ni hemos estado nunca por encima de ella. Y cuando un vínculo así de fuerte convive con un paisaje así de grande, la pregunta deja de ser quién es la bestia y pasa a ser cómo cuidamos lo que amamos mientras el mundo nos pone a prueba.

Y sí, ya sé que mi opinión no cuenta para la Academia, jajaja, pero para mí esta película merece estar en la conversación: dirección, fotografía, interpretación y, por qué no, un Oscar especial para Odin.

Lo confieso: soy una cinéfila pura y dura. Y por eso, cuando una película me mueve así, cuando me hace reflexionar y sentir como si la viviera, para mí ahí está el verdadero cine. Ahí está el arte.

Lo comparto aquí porque lo que nos mueve, sea una película, una montaña, un libro o un perro leal, también nos dice quiénes somos. Y ponerle palabras a eso es, precisamente, lo que hago con las emprendedoras que acompaño.

Si la ves, cuéntame: ¿quién es la bestia para ti?

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